enzarate,com
 
 
Está registrado? [Ingrese Aquí], sino [Regístrese]

Ciudad de Zárate


Interés general

Espacio de las Artes
  |_ Periodismo
  |_ S.A.D.E. Noticias
  |_ Cine y Teatro
  |_ Videos con entrevistas
  |_ Artes Plásticas
  |_ Literatura en Zárate
    |_ Nuestros Escritores
    |_ Cuentos y Relatos
    |_ Concursos Literarios
    |_ Poemas

Menu Utilidades


Calendario

<< Marzo 2019 >>
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Espacio de las Artes
Usted está aquí » Espacio de las Artes » Literatura en Zárate » Cuentos y Relatos »  

Narraciones de escritores de ZARATE
Imprimir esta páginaEnviar este artículo por E-mail, a un Amigo Compartir en Facebook

"Milac Navira", relato de Alberto Aguyaro

El sol serrano comenzaba a calentar la mañana veraniega y la suave brisa rociaba la piel dándole sosiego cuando descubrimos, desde el mirador natural en lo alto de un cerro, a Milac Navira. Llegábamos cansados después de una noche viajando y el paisaje que divisamos desde las altas cumbres fue sobrecogedor. Lo admiramos primero en silencio, luego preguntándonos si los techos multicolores que apenas se delineaban en la inmensidad del valle sería, al fin, Milac Navira.

–Si. Seguro que si –susurró Liliana, quizás aturdida por tanto esplendor o con la esperanza de ver culminado su viaje de doce horas sin pegar un ojo.

Mantuvimos viva la mirada explorando cada cosa que se movía en el valle. El espíritu, en su gloria, nos halagaba con rocas de diversas formas, colores, sombras y brillos. El habla sólo extirpaba susurros de admiración en el humo finito de alguna chimenea casera, en el movimiento lento de las cabras, en el serpenteante hilo de agua que aparecía y desaparecía entre las piedras y los árboles y que a ratos se adivinaba por el sonido de las aguas. El olfato se llenó de olores nuevos que luego supimos de sus nombres.

Quién no conoce una montaña, un río, un valle. Sin embargo, pocos conocen en su plenitud a Milac Navira. Porque es mucho más que montañas, ríos y valles; es todo eso y sol cálido enredado con brisa serrana continua y refrescante; es aire puro en su más grande dimensión flotando en todos los valles; es silencio apabullante; es noches de estrellas refulgentes entre un círculo de sombras montañosas; es tormenta negra con refucilos sobre las sierras y viento arremolinado antes de la lluvia de gotas frías y benditas; es ríos de aguas mansas y transparentes de poca profundidad, siempre bajando entre piedras, y turbulentas después de cada lluvia en los cerros. Es lugar de gentes silenciosas, de voces bajas y gestos amarretes. Es serenidad, descanso, goce espiritual, vida sana.

Milac Navira, “agua que brilla”, descubrirte hizo que descubriera en mí, sentimientos apagados.

¡Bendita tierra hermosa!

Alberto Aguyaro -Verano de 2009-

 para comunicarse via Email con el escritor: albertoaguyaro@hotmail.com

prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y escrita del autor

El portal de Zarate: www.enzarate.com

"Duro pal trote... y pal máiz", cuento de Fernando Azamor

Eleuterio Jesús Condorcanqui, el chasqui, era fuerte, duro pal trote y pal máiz, pero no era güeno pa las fechas. Cierto que sabía cuándo se había de sembrar, cuándo arriar la tropilla, cuándo esquilar, cuándo era el tiempo pa la cosecha, pero no le prieguntaran por los días, por las fechas... No sabía de fechas, ¿Y de ánde iba a saber?... pero siempre se acordaba (¿y cómo no?) de Belgrano, del General Belgrano. Porque Belgrano lo había enseñao a llorar.

Belgrano sacó la bandera bendita de la iglesia y el pueblo de Jujuy los amó a ambos. Eleuterio Jesús Condorcanqui se arrodilló, encandilado por un brillo que lo espantaba y lo maravillaba: la Mama había tenido razón, como siempre. Porque Belgrano, el General Belgrano era como... como un santito. No, no como un santito: era un santito, un ángel, o un duende, como Coquena, güeno.....Si Belgrano daba miedo casi: blanco, pálido, bello, con un brillo del solcito di oro de los antiguos incas. La Mama le había dicho que el generalito porteño tenía en la frente la marca del Diosito bueno. Y le ordenó seguirlo. A él y a su bandera. El Lute (Eleuterio Jesús Condorcanqui) sí sabía el año: mil ocho doce, pero el día... aunque... sí, fiesta patria: pal 25 de mayo, claro. Piel dura de la montaña, Condorcanqui suspiró como enamorado, ante la bandera de Belgrano, del General Belgrano. Ya la Mama lo había dicho: seguirlo al generalito porteño. A él y a su bandera.

El chasqui amontonó las cabras en un abra y las dejó bajo el control de los chocos y las guaguas. No sabía la fecha, ni le importaba mucho, pero ese día era el día: Belgrano (el General Belgrano) había dicho que nada se dejaría al enemigo. Condorcanqui preparó el fuego. Él, su mujer y la Mama, desparramaron las brasas y tiraron las antorchas al sembradío que venía verdiando lindo. Quemar la cosecha, Diosito los perdone. Los tres lagrimearon por el humo y la pena: pidieron perdón a la Pachamama y al hermano máiz por quemarlo. El chasqui juró a Diosito que volvería a la Puna a regar con su sangre el valle de sus padres... Porque arar, revoliar las semillas, regar de sudor, era sangriar amor por la tierra. ¿Qué magia había en la voz, en el decir del dotor abogáu que convencía a Jujuy de dejar su tierra, su rancho, quemar su mundo? ¿Tanto valía la Patria? Sí, si la palabra Patria se oía de la boca de Belgrano. Del General Belgrano.

El chasqui ayudó a su madre a trepar al carro y sumarse a la fila de hormigas que formaba el Éxodo Jujeño. Largo camino seguían los jujeños lagrimeando por el humo y la pena.

El chasqui no había sabido nunca usar mucho de las armas: apenas llevaba un cuchillo filoso, más que nada pa cortar charque en sus viajes de correo. Y de la noche a la mañana se encontró revistando como soldado regular del Ejército del Norte a las órdenes de Belgrano, del general Belgrano. Una anochecida, alguien, algo amoscao por la fajina y la disciplina, hizo un comentario burlón sobre las maneras y la exquisitez del general, que, si bien humilde, jamás tenía un gesto descortés, sin elegancia. Y lo que nunca, El Lute habló. Inspirado, juntó en su boca un puñao de palabras. No dijo mucho, pero lo dijo todo: ni en broma le tocasen a Belgrano, al General Belgrano.

La lucha fue por el Tucumán. Eleuterio Jesús Condorcanqui se sorprendió: ni un rasguño tuvo, y eso que la muerte había estado rodeándolo vestida indistintamente con los retazos de género que hacían las veces de distintivos criollos y realistas. Pero no tuvo tiempo de alegrarse por la victoria: se le ordenaba presentarse ante el general Belgrano en la forma más discreta posible, en cuanto se hiciese la noche. Belgrano, el General Belgrano... El chasqui sudó más ante su héroe que en la batalla.

El chasqui apagó el fuego que lo había protegido del frío nocturno. Eleuterio Condorcanqui acarició su crucifijo de madera al montar: así se lo había enseñado la Mama, así se debía hacer. Aún no estaba el día cuando retomó su solitario y duro trote: a la semana siguiente, por el Camino Real, llegaría a Córdoba, final de su misión... Belgrano... ¡El mismísimo general Belgrano le había entregado a él, un humilde chasqui, en mano, un parte que informaba a la Comandancia de Córdoba, la victoria de Tucumán! ¿Qué no haría un soldáu de la libertá por semejante comandante?

Córdoba. El viaje había sido bueno, no hubo lluvias en el trayecto: sin duda, los dos jarros de chicha que ofrendara a los dioses viejos en el camino, lo habían ayudado. Pero el sol no brillaba tan amistoso como allá, en la Puna. Tal vez el sol también extrañaba a Belgrano.

Ya estaba en Córdoba. En postas anteriores le habían ofrecido relevarlo, pero no, de ningún modo: sólo cambió de caballo, tomó un descanso y siguió su marcha. De ningún modo, no, señor: a él, sólo a él, aunque no sabía ler y escribir, y en mano, el parte de la victoria le había sido confiado por Belgrano, por el general Belgrano...

Condorcanqui entregó el parte en silencio, los ojos bajos, el sombrero quitado. El teniente le hizo un gesto seco a modo de despedida, ni siquiera le agradeció. Al conocerse la buena nueva, el fuerte estalló en cañonazos de fiesta. En un rato nomás, se hizo el baile y comenzó el chocar de las copas...

Afuera, en la noche, con la sola compañía de su caballo, Eleuterio Jesús Condorcanqui -ojos oscuros, rostro aindiado-, comprendió que en la Patria nueva, ésa de la que tanto hablaban, no todos eran como Belgrano, como el General Belgrano... Belgrano comenzó a leer en voz alta, delante mismo del chasqui que lo había tráido, el mensaje del gobierno. Un premio en metálico, una cifra enorme por ganar una batalla por la Independencia. Belgrano dijo que ese dinero se usaría para crear escuelas. Eleuterio Jesús Condorcanqui nada dijo, sólo se cuadró lo más firme que pudo, mientras los ojitos oscuros le brillaban de orgullo por el jefe que tenía, mientras le latía apuráu el corazón al pensar que sus hijos aprenderían a leer y a ser mejores si todos los patriotas obraban como Belgrano. Como el General Belgrano.

El chasqui no era güeno pa las fechas. ¿Y pa qué, en este caso?… Belgrano pasó ante toda su tropa haciendo la última venia. Se despedía del Ejército del Norte. Miró cada uno de los rostros tallados por el seco viento andino. Posición de firmes. El Lute, que había puesto el cuero en la guerra, tembló como una niña. En esa hora, en esa fecha que ignoraba, fue flojo. A él se le iba Belgrano, como un día a su tierra vieja se le había ido el Inca. A él se le iba Belgrano, y era como si se le fuese el sol. Había comprobado que los dichos de su Mama eran ciertos: el generalito porteño tenía en la frente la marca del Diosito bueno. Supo que ya no volvería a ver a Belgrano, al General Belgrano, y fue flojo.

Eleuterio Jesús Condorcanqui, duro pal trote, decidido pala en mano ante el máiz, fue flojo. Fue flojo. Y se avergonzó como nunca, ante su General, cuando sintió que dos ojos de tristeza le mojaban la cara.

Fernando Azamor

prohibida la reproducción total y parcial sin autorización previa y escrita del autor

El portal de Zarate: www.enzarate.com 

"Sin título", cuento de Fernando Azamor

Estela limpió la cocina y se dirigió a su pieza, con una olla llena de agua caliente.
Al pasar frente al espejo que lucía en el pasillo de entrada a la habitación, se miró con atención, como hacía tiempo no se miraba. Sabía que era linda. Y que tenía lindo cuerpo. Corrió de la visual la olla con agua caliente, dejándola sobre la repisa.

La sorprendió verse bella después de tiempo en que no se miraba así. Sacudió la cabeza: estaba tratando de distraerse, nada más. El corazón… Se tocó. El corazón comenzó a latir otra vez apresuradamente. Se asustó. Se asustó. Dios, ¿y si me muero ahora, justo antes?... No. No, por favor. No, por favor. Tomó la olla y entró a la habitación. Despejó su mesita de luz para colocar la olla humeante.

En el espejo de la habitación se miró la bata celeste, elegante, el pijama de seda, elegante. Se había puesto la mejor ropa. Abrió la bata, mostrando los pechos, el calorcito femenino. Serviría, pensó. Tiene que servir. Otra vez el corazón, la inseguridad. Me… El corazón me va a estallar. Me va a estallar: taquicardia, ataque, síncope… Calmarse. Calmarse. Se metió en la cama, cerró los ojos y se tapó hasta el mentón, como hacía cuando era chica después de ver una de terror, para que los vampiros no le pudieran morder el cuello. Tenía miedo. Ansiedad, sí, y mucho miedo.

Sonó el celular. La voz de la hermana: estamos entrando. En cinco minutos llegamos.
Bien. Tomo aire. Tomo aire por la nariz, aguanto, exhalo por la boca.

Estela había dormido poco y mal. No, no había dormido nada. Daniel, en cambio, roncaba. Claro: cansado, estresado. Pero Estela no se había quejado en toda la noche.

Acomodó una almohada más. Otra. Quedó sentada, relajada.
Sentada. Cerrar los ojos. El corazón otra vez. Me… me voy a morir. Respirar.

Los ojos cerrados. Ruidos. Su madre. Gritando, como siempre. “Estela, Estela”, a los gritos. Su padre venía con su madre, pero en silencio. Entraron a la habitación. El padre, con dificultad, hizo callar a la madre. La madre se sentó en una silla, muda pero histérica. El padre vino hasta Estela, en silencio, le tomó las manos, la besó. Ella ni siquiera pudo sonreír, pero asintió, agradecida por el silencio.

Los ojos cerrados. Otra vez el corazón. Me va a estallar. Me va a estallar, me va a saltar por la garganta, voy a vomitarlo. Una lágrima se le escapó por el ojo derecho. Otra lágrima escapó por el ojo izquierdo. Tal vez hubiera debido ir con su marido. Hubiera debido ir. Era su obligación, no pedirle a su hermana…

Los ojos cerrados. Un suspiro largo se le escapó. Pero no: estaba bien, lo estaba haciendo bien. Ojos cerrados. Solo por un segundo, Estela pensó en que sus padres la estarían mirando, y se estarían mirando entre ellos como diciendo: pobre, está loca. No, su padre, no. Él siempre la había comprendido mejor que la madre.

Ruidos. Voces. ¡Llegaron! Estela escuchaba, sentada en la cama, sin abrir los ojos. Daniel se acercó, dijo algo. Ella no abrió los ojos. No los abriría, claro que no, hasta que…

Daniel le puso a Martina entre los brazos, junto con los papeles de adopción. Estela abrazó a su hija sin abrir los ojos. El corazón me va a explotar. Me va a explotar. Una lágrima más. Martina no pesaba nada, una plumita. Estela abrió la bata, mostrando los pechos, acomodando a su bebé al calorcito femenino. Se acordó de respirar: calmosamente, había aconsejado el pediatra que en la tarde conocería a Martina. Con calma, que eso calma al bebé.

Estela no se animaba a abrir los ojos. Por fin miró a su hija. Uf, una catarata de lágrimas. No se animaba a apretarla como querría. Controló la temperatura de la olla, y puso la mamadera con la leche maternizada que le había indicado el pediatra. Todo bien. Todo bajo control, se dijo. Otra vez el corazón. Pero ahora sí podía morirse. Estela besó a Martina. Otra vez el corazón. La miraba: ¡tan chiquitita, tan indefensa, y con una mamá tan inexperta, tan insegura! Estela entendió en sus órganos lo que era la depresión posparto…

Estela miró a Daniel, a su hermana, a sus padres. Tendrían que ayudarla, todo el mundo tendría que ayudarla a ser madre. Tenía todos los miedos, todas las inseguridades. La madre vino, abrazó a Estela y luego tomó a Martina:
-A ver, Martina, mi amor, venga con la abuela.
Estela se sorprendió. Después sonrió. No es para tanto, no seas dramática, se dijo. Tu mamá está acá, pensó. Su padre siempre la había comprendido mejor, pero una madre, se dijo… Una madre es una madre.

Fernando Azamor

prohibida la reproducción total y parcial sin autorización previa y escrita del autor

El portal de Zarate: www.enzarate.com 

"El chico mas grande", cuento de Alberto Aguyaro

   Eugenio era un chico que dormía debajo de un puente. Sobre el puente pasaba un tren. Uno lo hacía a la mañana y el otro por la tarde.
Cada mañana, Eugenio caminaba un montón de cuadras hasta el quiosco de don Manuel. Éste, le daba una pila de diarios que Eugenio vendía en las esquinas de la ciudad.
Un día, en el baño de la estación, escuchó la conversación de dos chicos que, como él, vivían en la calle. Los espió por el agujero de la puerta.

   – ¿Cuánto sacaste hoy? –le dijo, el más grande a su compañero.
   –Quince pesos.
   –Yo saqué treinta. En apenas dos horas.
   – ¿Y cómo hiciste?
   – ¡Ahh! No te lo voy a decir –se burló el mayor.
   – ¡Dale! Decíme.
   –Bueno, te lo digo. Pero no se lo digas a nadie.
   –Te lo juro –dijo el más chico, cruzando los dedos sobre los labios para reforzar el juramento.
   –Mirá. Yo me hago el mudo. Llevo un cartel que se lo muestro a la gente y entonces les da lástima y me tiran unas monedas. Casi todos me dan. Antes, cuando hablaba, apenas algunos me tiraban unas monedas.

Eugenio esperó que los chicos se marcharan para salir del baño con la decisión puesta en su nueva actividad.
Vendiendo diarios, don Manuel le pagaba unos diez pesos por día y eso era muy poco de acuerdo a lo que escuchó en boca de los chicos. Ellos no tenían que trabajar y sacaban mucho más que él. Preparó un cartel que hizo con un pedazo de cartón y le escribió unas palabras.
Habló con don Manuel:

   –Conseguí un trabajo mejor –le mintió–. Voy a sacar como treinta pesos –Y se marchó sin escuchar los consejos del patrón.

El primer día se levantó más tarde que de costumbre. Lo hizo cuando escuchó el tren de la mañana retumbar sobre el puente. Y se fue caminando despacio y silbando hasta la ciudad.
Comenzó a golpear puertas y a tocar timbres. Mostraba el cartel y nadie le daba nada. Consiguió, después de mucho caminar, que una mujer le acercara un pan con dos fetas de salame y un vaso con agua. Lo devoró.

   –Gracias, señora –le dijo al devolverle el vaso. Acostumbraba a agradecer las limosnas que recibía. Don Manuel le había creado el hábito.
   – ¿Cómo? ¿Entónces no sos mudo como dice en el cartel? ¡Atorrante! ¡No quiero verte más por acá!

Eugenio corrió hasta perderse en la esquina. Que estúpido que soy, dijo. Cierto que no tengo que hablar. Y pensó que era más difícil de lo que escuchó.
Desgraciado con su nueva actividad y con ruido en las tripas, llegó esa tarde al puente. Una semana después, había juntado apenas unas monedas que gastaba en pan y mortadela, cada día. No le alcanzaba para más. Lloraba cada tarde al regresar sin nada en el bolsillo ni en el estómago.
Un día, cansado y con hambre, se animó a pasar por el quiosco de don Manuel. Volvería a su trabajo. En la esquina rompió el cartón en mil pedazos. Caminó ligero y alegre a su encuentro, cuando lo vio en la vereda. Y se detuvo de pronto, aturdido como si le hubieran pegado un puñetazo en la cara y con las tripas contraídas más por la sorpresa que por la escasez de alimentos.
Le costó entender lo que veía. Un momento después comprendió el engaño.
El chico más grande, aquel que viera en el baño de la estación y el que con sus palabras había desencadenado que Eugenio abandonara su empleo, estaba frente a don Manuel, devolviéndole unos pocos diarios y recibiendo contento, las monedas por su trabajo.

Alberto Aguyaro

para comunicarse via Email con el escritor: albertoaguyaro@hotmail.com

prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y escrita del autor

El portal de Zarate: www.enzarate.com 

"Diana, la cazadora", cuento de Fernando Azamor

(A las maestras, que nos enseñan a leer y escribir)

Por un pasillo oscuro camina Diana, la cazadora (aún no sabe que lo es). Buscando por toda la casa un lugar apto, el lugar exacto, ambas manos ocupadas.

Es el atardecer de un día mágico (pese a que Diana tiene miedo de imaginar éxito). Sus pasitos son cortos. Aquí. No, aquí. Aquí, sí.

Diana apoya el libro en la mesa de la cocina. Diana, la cazadora, abre el libro, nerviosa. Con un dedo va recorriendo los renglones invisibles del libro, para no perderse. Comienza a leerlo en voz alta. ¿Cómo había dicho la seño?… ¿Cómo era?…

Diana, la cazadora, elige: sacar pico, como un pato, o tirando besitos (así dijo la seño) y abrir la mano izquierda -Diana es zurda- “ponerse un broche” o apretar los labios y subiendo y bajando la mano, en zigzag, “coserse la boquita” para leer por primera vez en silencio.

Diana, todavía cree hasta en los Reyes Magos, pero duda: al leer, las letras y las palabras entran a ella por sus ojos, pero leyendo en voz alta, ¿se le pueden escapar por la boca abierta?…

Le cuesta. Le cuesta. La madre mira, insegura: una noche mágica. Diana no le presta atención, no puede: cuesta mucho concentrarse y leer, primero en voz baja, luego para adentro… Mmm… mmm…

¡Y por fin, como les había enseñado la seño en la escuela, Diana logra leer en silencio!

La madre llama con un cuchicheo al padre. La miran, enternecidos: una noche mágica.

Pero Diana, la cazadora, no puede prestarles atención…

¡Ah, cuidado, Patoruzito, cuidado, Ratón Mickey! ¡Cuidado, Robin Hood! ¡Cuidado, García Márquez, Corín Tellado, Homero, Mastretta, Shakespeare, Borges!

Cuidado: Diana, la cazadora, esta noche mágica va atrapando sus primeras letras.

Prohibida la reproducción total o parcial de la obra
sin autorización escrita del autor
 

El portal de Zarate: www.enzarate.com 






 

Se han visto 16146110 Páginas, desde el domingo, 16/dic/2007
OnLine: 10 personas (10 visitantes anónimos)

Portal de ZARATE, Buenos Aires, Argentina 
La Ciudad de Zárate es capital provincial del tango

www.enzarate.com    Email:info@enzarate.com

Zárate - Bs.As. - AR - lunes, 25/mar/2019 - 05:35
Web Dinámica, Sistema FuncWay



Noticias de MiraZarate
El portal comunitario de la Ciudad de Zárate!
- domingo, 24 mar 2019 - 23:07
Importante operativo sanitario en  Zárate para salvar a un bebé
*Un helicóptero sanitario traslado a un bebe recién nacido, en grave estado, a la ciudad de La Plata* Un niño.. La entrada Importante operativo sanitario en  Zárate para salvar a un bebé aparece primero en MiraZarate.com.ar.
"Las mujeres fueron ejemplo de resistencia frente a la barbarie", dijo Patricia Moyano
En su discurso, pronunciado en la Cámara Baja bonaerense conmemorando el fatídico golpe del 24 de marzo de 1976, la.. La entrada "Las mujeres fueron ejemplo de resistencia frente a la barbarie", dijo Patricia Moyano aparece primero en MiraZarate.com.ar.
Sandra París en Diputados conmemoró el Día Nacional de Memoria por la Verdad y la Justicia
En una sesión especial para conmemorar el 43°aniversario del último Golpe Cívico-Militar perpetrado el 24 de Marzo de 1976, integrantes.. La entrada Sandra París en Diputados conmemoró el Día Nacional de Memoria por la Verdad y la Justicia aparece primero en MiraZarate.com.ar.
GUELVENZÚ: “LA META ES QUE LOS CHICOS PUEDAN SALIR DE LA ESCUELA PREPARADOS PARA HACER REALIDAD SUS SUEÑOS”
El concejal Guelvenzú participó de una mesa educativa provincial que se realizó en Pergamino. De la misma también participaron sus.. La entrada GUELVENZÚ: “LA META ES QUE LOS CHICOS PUEDAN SALIR DE LA ESCUELA PREPARADOS PARA HACER REALIDAD SUS SUEÑOS” aparece primero en MiraZarate.com.ar.
PREFECTURA NAVAL DETUVO A DOS DELINCUENTES EN PLENO ROBO
Efectivos de la Prefectura Naval Argentina sorprendieron a dos hombres robando en un comercio ubicado en Zárate, provincia de Buenos Aires... La entrada PREFECTURA NAVAL DETUVO A DOS DELINCUENTES EN PLENO ROBO aparece primero en MiraZarate.com.ar.
Diputada París: "Es muy importante que todos juntos defendamos la educación pública"
La diputada Sandra Paris participó de la mesa educativa distrital de la segunda sección que encabezó, Gabriel Sanchez Zinny. Luego del.. La entrada Diputada París: "Es muy importante que todos juntos defendamos la educación pública" aparece primero en MiraZarate.com.ar.
LA NADADORA ANA MARIA ESCUTIA SERA PARTE DEL CRUCE DEL RÍO DE LA PLATA (video)
En la mañana de hoy en el Club Náutico Arsenal, se realizó la conferencia de prensa del “Cruce Oficial Rio.. La entrada LA NADADORA ANA MARIA ESCUTIA SERA PARTE DEL CRUCE DEL RÍO DE LA PLATA (video) aparece primero en MiraZarate.com.ar.
FUNCIONARIOS DE LA EMBAJADA DE JAPON VISITARON EL HOSPITAL RENE FAVALORO
El Municipio de Zárate, a través de la Secretaría de Salud, recibió en la mañana de ayer, a miembros de la Embajada.. La entrada FUNCIONARIOS DE LA EMBAJADA DE JAPON VISITARON EL HOSPITAL RENE FAVALORO aparece primero en MiraZarate.com.ar.
ZARATE BASKET NESECITO DOS PRORROGA PARA QUEBRAR A ATLETICO PILAR
Zárate Basket necesitó dos tiempos de prórroga para poder doblegar a Atlético Pilar y finalmente ganar 96-92. De esta manera,.. La entrada ZARATE BASKET NESECITO DOS PRORROGA PARA QUEBRAR A ATLETICO PILAR aparece primero en MiraZarate.com.ar.
Cáffaro va a la Justicia contra los aumentos de tarifas junto a otros Intendentes bonaerenses
El Intendente Osvaldo Cáffaro presentó esta mañana junto a otros Intendentes bonaerenses una acción de amparo contra los aumentos de.. La entrada Cáffaro va a la Justicia contra los aumentos de tarifas junto a otros Intendentes bonaerenses aparece primero en MiraZarate.com.ar.

Diario La Voz de Zarate
Diario Regional
- viernes, 22 mar 2019 - 22:24
Fuerte apoyo gremial de Camioneros al reclamo de los trabajadores de Agrotécnica Fueguina
Dos colectivos de la empresa Turismo Martín se estacionaron en la mañana de ayer frente al Palacio Municipal, en calle Rivadavia. De allí, descendieron decenas de miembros del gremio de Camioneros, portando banderas y sombrillas con el verde distintivo del gremio, y varios instrumentos musicales de viento y percusión. Con una marcada organización, y ya […]
Continúa siendo caótico el ingreso a los colegios
Como advertían padres y docentes el año pasado, el ingreso y egreso de los alumnos a las escuelas se ha transformado en un escenario peligroso debido al estacionamiento de muchos coches en doble fila, las malas maniobras que realizan con la función de arrimar los vehículos al cordón de la vereda y el caos que […]
Repararon la cañería de impulsión de agua en el camino 038
El Municipio de Zárate y Aguas de Zárate informaron que ayer a la mañana se realizó con éxito la reparación de una importante pérdida de agua que se encontraba en la cañería de impulsión en el camino 038 a Lima. “Las bombas se detuvieron a las 07:43 horas, por lo cual a partir de entonces […]
Detuvieron a barras de Villa Dálmine por mostrar banderas de CADU
Cuatro barrabravas del Club Villa Dálmine de Campana fueron detenidos el miércoles pasado por exhibir banderas robadas del club Defensores Unidos de Zárate. Las mismas habían sido sustraídas varios años atrás del baúl de un auto en las inmedaciones del estadio del "Viola", un día que CADU visitaba a Puerto Nuevo. Las detenciones se produjeron […]
Teatro en el Forum Cultural con “Bety Godt, la inconquistable”
El próximo sábado a las 21 hs. prosigue la programación de teatro que lleva adelante la Dirección General de Cultura, con la presentación de una comedia desopilante, "Bety Godt, la inconquistable", de Daniel Sasovsky, a cargo de un grupo teatral independiente de La Plata que viene de cosechar premios y halagos por todo el país. […]
Javier Sosa se reencontrará hoy con su gente en el Forum
Luego de una exitosa gira por la costa, Javier Sosa y Los Buscadores de Excusas vuelven a tocar ante el público que los viene siguiendo desde el principio, desde que uno de los mejores compositores locales viene desarrollando sus proyectos como solista. El año pasado Javier Sosa presentó oficialmente su nuevo disco, "Asuntos Pendientes", con […]
“Hasta el último de mis días preguntaré qué hicieron con nuestros hijos”
El Concejo Deliberante tuvo un aura diferente ayer por la mañana, sobrevolaba en el tradicional recinto de sesiones un aire diferente, solemne por momentos pero cargado de emociones que buscaban ser liberadas por el llanto. En este contexto los concejales reconocieron a nuestra Madre de Plaza de Mayo, la zarateña Myrta Rivadeneyra; quien fue reconocida […]
Prorrogan el contrato con Agrotécnica Fueguina por cuatro meses y se normaliza la recolección
En la mañana de ayer, decenas de trabajadores nucleados en el gremio de Camioneros se concentraron frente al Palacio Municipal, como medida de protesta para que Agrotécnica Fueguina y el Municipio, arriben a una solución luego de tres días sin servicio de recolección; por la tarde, finalmente la empresa presentó las ocho unidades exigidas por […]
Viajar en el SIT seguirá siendo gratis hasta que se tramite el traspaso de la SUBE
El otro frente abierto conflictivo que mantiene el gobierno comunal es el transporte público de pasajeros, que el Ejecutivo denomina "Sistema Integrado de Transporte". Lo que hoy deben saber los usuarios del transporte público es que se trata de un servicio en pugna, en litigio. Por un lado la Cooperativa 3 de Julio, a través […]
Reflexiones del Comité de Género de la Cooperativa Eléctrica
Se realizó ayer por la mañana, la jornada de reflexión y concientización organizada por el Comité de Género de la Cooperativa Eléctrica de Zárate que preside María de los Angeles Mendía. La reunión se llevó a cabo en el Almacén Cultural Cooperativo participando representantes de instituciones, delegados y consejeros de la CEZ y los concejales […]